viernes, 9 de marzo de 2012

Estoy cansada, blog.

Estoy cansada, y es mi último día de vacaciones. Mis vacaciones fueron bastante geniales, o por lo menos la primer semana, en la que estuve en Brasil, como el año pasado. Y como el año pasado hice dos posteos relatando mis travesías, no planeo repetirlo, ya que un diario de viaje por locación es suficiente. Lo que si voy a contar es lo feliz que me sentí alla. Y de cierta manera, contar que tan feliz se fue, es realmente imposible. Pero imaginensen de la mejor manera posible que fui muy feliz, y visualicen en sus cabecitas llenas de facebook mi cara de orto intercontinental cuando me subí al micro para retornar a mis tierras. Encima cuando estaba entrando a Buenos Aires, una horrenda tormenta me recibió hasta que finalmente desembarque en Retiro. Fue como si la Madre Patria me estuviera castigando por el haberme ido a prostituir con su hermano del Norte. Fue horrendo, que lo ultimo que vivi en Brasil fuera tirarme de un muelle y nadar por aguas celestes y claras a la costa y lo primero que me recibe en mi propio país es lluvia y olor a riachuelo.
Esta semana aproveche para poner al día un par de tramites, con lo que me asegure de no divertirme una mierda, pero hubiera sido bastante dificil el poder efectivamente divertirme cuando prendí fuego todo mi capital en caipiroskas y Ades de coco. Asi que ahora estoy acá, a las 5 de la mañana, ya ni ebria, ni hambrienta pero tampoco con sueño, contemplando como los minutos avanzan como diciendome... "el lunes vollvés al laburo y a la facultad y vas a cagar fuego, puta."

...Si, eso me dicen los minutos.